
Kevin Lenton explica cómo las soluciones tecnológicas KNX pueden dar respuesta a las necesidades de una población que envejece.
Al igual que muchos países desarrollados, el Reino Unido se encuentra al borde de un cambio demográfico. Las Naciones Unidas prevén que, para 2043, el 24 % de la población del Reino Unido tendrá 65 años o más, lo que pone de manifiesto la urgente necesidad de viviendas que se adapten a las necesidades específicas de una población que envejece.
Por otra parte, la Encuesta sobre la Vivienda en Inglaterra de 2021 reveló que 1,1 millones de personas mayores viven en condiciones de vivienda precarias, enfrentándose a problemas de ineficiencia energética, humedad y riesgos para la salud. Dado que el nuevo Gobierno tiene previsto construir 1,5 millones de viviendas en los próximos cinco años, el futuro no debe ser incierto para estos residentes más vulnerables.

Con ABB como socio tecnológico, los arquitectos Cartwright Pickard y el instituto de investigación The Helen Hamlyn Centre for Design han elaborado un nuevo estudio, «Principios de diseño inclusivo para todas las edades: Fomentar el sentido de pertenencia en la tercera edad'. En él se muestra que la tecnología KNX puede desempeñar un papel crucial a la hora de mejorar la calidad de vida de las personas mayores a través de soluciones domóticas, como la iluminación automatizada, la climatización y la seguridad. Con el fin de orientar el diseño y el desarrollo de las futuras viviendas para la tercera edad, el estudio enumera 18 principios clave:
- El papel de los estudios etnográficos y la investigación de mercado.
- Ubicaciones bien comunicadas y cercanas a los servicios locales.
- El microclima como parte integral del diseño.
- Optimizar la orientación y el confort térmico.
- Mejorar el bienestar favoreciendo los ciclos circadianos naturales.
- Una habitación con vistas.
- Complejos intergeneracionales con diferentes modalidades de tenencia.
- Incorporar una combinación diversa de usos y servicios.
- Integrar la naturaleza y la biodiversidad tanto en el interior como en el exterior.
- Potenciar la entrada al edificio.
- Diseñar viviendas totalmente accesibles con espacio adicional.
- Uso social de los espacios de circulación.
- Diseño orientado a la orientación y la percepción del espacio.
- Evitar la institucionalización mediante el diseño.
- Favorecer la percepción sensorial.
- Incorporar tecnología inteligente.
- Apostar por la modularidad mediante métodos modernos de construcción.
- Una combinación de modalidades de tenencia puede ayudar a crear un sentido de comunidad y reducir el riesgo de la promoción.
Incorporación de tecnología inteligente
Uno de los principios de diseño del estudio es «Incorporar tecnología inteligente». Por ejemplo, los actuadores para abrir puertas pueden mejorar significativamente la independencia de los residentes, mientras que los controladores montados en la pared permiten controlar los sistemas eléctricos, la iluminación y los electrodomésticos. Los residentes también podrían añadir funciones como el control de puertas, pantallas táctiles o encimeras de cocina ajustables.
Un sistema KNX como este podría incluir sensores, interruptores inteligentes, enchufes y actuadores para cortinas motorizadas y sistemas de apertura de ventanas, todo ello conectado a través de un cableado estructurado que combina la alimentación eléctrica con una línea de bus para la comunicación digital. Esto permite a los residentes añadir fácilmente nuevas herramientas de vida asistida al sistema KNX, especialmente gracias a protocolos digitales adaptables como OpenAPI y Matter.

Los sistemas de control por voz también facilitan las tareas a las personas mayores. Por ejemplo, el sistema ABB i-bus KNX, compatible con los altavoces inteligentes de Apple, Amazon y Google, permite el control por voz mediante una actualización de software. Esta flexibilidad garantiza que, a medida que evolucionan las necesidades de los residentes, sus hogares puedan adaptarse para ofrecer un apoyo continuo, mejorando así sus condiciones de vida.
Seguridad y eficiencia energética
El aumento de las facturas de servicios públicos es una de las principales preocupaciones de las personas mayores, lo que convierte la eficiencia energética en una cuestión fundamental. Una solución eficaz son los sensores infrarrojos pasivos (PIR), una tecnología que detecta la presencia en una habitación y apaga automáticamente la calefacción y la iluminación cuando la habitación está vacía, ahorrando así energía. Para mayor seguridad, estos sensores pueden avisar al conserje o al equipo de atención si detectan que el piso está vacío cuando se supone que el residente debería estar en casa.
Un enfoque integrado añade un elemento activo para mejorar la eficiencia energética. Al impedir el funcionamiento simultáneo de los sistemas de calefacción y refrigeración, se evita el consumo innecesario de energía. El sistema también apaga la calefacción o la refrigeración cuando hay una ventana abierta, lo que permite ahorrar aún más recursos.
Más allá del ahorro energético, la tecnología puede reducir significativamente los costes de mantenimiento de los edificios. Los sistemas de iluminación de emergencia, por ejemplo, pueden automatizarse para realizar autocomprobaciones y alertar cuando se requiera mantenimiento. Esto no solo garantiza el cumplimiento de la normativa de seguridad, sino que también elimina la necesidad de inspecciones y pruebas que requieren mucha mano de obra.
Las mejores prácticas abogan por una combinación de estas tecnologías automatizadas. Los residentes se benefician de unos costes de suministros más bajos y de una mayor seguridad, mientras que los gestores de las instalaciones disfrutan de un mantenimiento optimizado y del cumplimiento normativo.
Soluciones preparadas para el futuro
Los ejemplos anteriores muestran cómo una aplicación bien planificada de la tecnología puede hacer frente al aumento del coste de la vida y mejorar la calidad de vida de las personas mayores. De hecho, si las empresas adoptan los 18 principios anteriores de forma integral, pueden garantizar que los espacios habitables no solo sean agradables, sino también cómodos, seguros y eficientes desde el punto de vista energético.
Se espera que los futuros proyectos incorporen tecnologías inteligentes más avanzadas, una mayor integración de los espacios verdes y un mayor énfasis en la sostenibilidad. Este enfoque garantizará que las generaciones mayores disfruten de una vida más saludable, más feliz y más larga. Esta estrategia integral es esencial para el progreso continuo en la planificación y el desarrollo de las comunidades.
Kevin Lenton es el director de marketing de productos en el Reino Unido de ABB Smart Buildings.